30 julio, 2009

Así viajamos los porteños

Los porteños hablan de lo mal que se viaja en Buenos Aires desde hace más de medio siglo. Encuestas que reflejan sensaciones. Testimonios. Pasajeros furiosos en la Web. Y qué se habla sobre el transporte público en vivo, el día en que fue publicada esta nota.




Conversan sentados uno junto al otro en el 168. Clara dice:


-Se viaja tan mal, ahora. ¿Usted ha visto los subtes?

-Algo increíble —dice él—. Cansa más el viaje que el empleo.


Este fragmento de la conversación entre Clara y un muchacho, pertenece al cuento Ómnibus, de Julio Cortázar. La conclusión del muchacho define la sensación que los porteños tienen sobre el transporte público en Buenos Aires. Lo definía entonces, el cuento fue publicado en 1951, y se puede decir que lo define hoy: casi 60 años después, viajar en Buenos Aires aún cansa más que el trabajo.




Una sensación en común: en Buenos Aires se viaja “como el orto”

En Buenos Aires hay colectivos, taxis, trenes, subterráneos y un premetro.

Cada medio tiene sus características, mejores y peores. Pero a ninguno le falta al menos una de estas:

  • Mugre
  • Velocidades escalofriantes
  • Hacinamiento
  • Desidia
  • Inseguridad
  • Mal servicio
  • Capitales privados y enormes subsidios estatales
  • Falta de control del Estado

Han pasado 58 años de aquella sensación que Cortázar reflejó a través de un personaje y que, seguramente, era compartida por todos los porteños que usaban el transporte público en esa época.

Por todas estás características, hoy no es común escuchar “viajar cansa más que el trabajo”. Hoy la queja es más contundente y violenta: “En Buenos Aires se viaja como el orto”.


¿Es cierto eso? Hasta ahora, al menos 56 de 60 porteños usuarios de Facebook dicen sí, se viaja como el orto.







Testimonios encontrados: pasajeros furiosos en la red

Ante la impotencia y la indignación porque nada mejora, la Web se ha convertido en un espacio de catársis para pasajeros furiosos. Es incontable la cantidad de pasajeros que han vertido su experiencia en blogs, foros y redes sociales.


Esta es una selección de algunos testimonios:


Rabia y espanto en los colectivos

InJusta:

No soporto más la línea 140 de colectivos.
Tiene la peor frecuencia, las unidades más sucias, los asientos más rotos, las cortinas más podridas, los motores más ruidosos, las máquinas de boletos más lentas y arcaicas, los pasamanos más virósicos, los conductores mas mala onda, el olor más nauseabundo, las PNT mas desagradables a la vista... y encima ¡es de Macri!
¡Un asco inmenso!
¡La línea 140 despierta mi instinto asesino!

25 de junio de 2009. Fuente: Viajé como el orto.


GRRM54:

En los últimos años, los conductores parecen olvidarse que transportan personas. Muchos, no todos, son desaprensivos y desconsiderados con los usuarios. Salvo las grandes líneas, como las del 152, 68 y 59, las frecuencias, sobre todo las nocturnas, son desconocidas por el público.

Monica_castell:

Viajo con miedo. Veo que circulan a una velocidad excesiva, haciendo bruscas frenadas y tomando las curvas sin tener en cuenta que llevan personas.

5 de febrero de 2009. Fuente: La Nación.com.


Colgados del tren, un clásico del tren Línea San Martín

Laura filmó cómo los pasajeros se suben al estribo, porque no hay más espacio en el vagón.

video



Caminar por las vías electrificadas. Relato de un desperfecto en el tren Línea Sarmiento

En plena hora pico, a las 8,25 del 14 de abril, el tren de la Línea Sarmiento que marchaba hacia la estación Once, se detuvo por un desperfecto. Según algunos testimonios, de inmediato hubo una llamarada debajo del furgón y el humo blanco inundó algunos vagones. La empresa TBA asegura que los pasajeros no esperaron indicaciones y se arrojaron desesperados a las vías electrificadas, por lo que debieron cortar la electricidad urgentemente.




"Hubo humo, la gente se desesperó. Empezó a abrir las puertas de forma manual y a descender del tren. Y caminamos. Había gente con bebes enfermos, abuelos, embarazadas, un caos... Fue mentira que cortaron la electricidad: los trenes nos pasaban por al lado", comentó una pasajera al diario La Nación.


Los pasajeros también hacen al viaje:

“El Sarmiento, un calvario”

• “La gente parece vacas como las que viajan los camiones.”
“Te empujan todos, no respetan nada. Ni siquiera cuando tenés criaturas.”
• “Hace poco pusieron trenes nuevos y la gente los rompe, no hay control”









14 de abril de 2009
Fuente: La Nación.com (2’ 20”)




“Necesitaba hacer algo más que quejarme arriba del vagón”

Entrevista por chat a Candelaria Schamun, una pasajera furiosa que decidió contar su experiencia en Internet y convocar a otros a que contasen la suya. Creó el blog de protesta Viajé como el orto.


Foto: creativosargentinos.org
Harta del pésimo servicio del subterráneo en el que viajaba todos los días, en abril de 2007 creó Viajé como el orto y lo propuso como un espacio abierto de protesta. Esta fue su primera publicación.

Algunos medios de comunicación difundieron la idea, al tiempo que ella distribuía etiquetas en vagones y estaciones. Pronto el blog no paró de recibir comentarios, quejas y denuncias sobre el transporte.

Hasta hoy lleva acumuladas alrededor de 350 mil visitas. Tuvo picos de hasta 5000 por día, y Candelaria obtuvo el premio “Creativo Argentino” en diciembre del año pasado.


Viajar “como el orto” no es una cuestión de Estado:

Emiliano Cosenza dice:
¿Por qué en Buenos Aires se viaja “como el orto”?, ¿cómo lo definirías en una frase?

Candelaria Schamun dice:
En Buenos Aires, y en general en Argentina, se viaja como el orto porque no hay un control estricto del Estado.

Emiliano Cosenza dice:
¿Te referís a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte?

Candelaria Schamun dice:
Sí, hace la vista muuuuy gorda en temas que son clave. Los trenes se caen a pedazos y la gente viaja de manera insalubre. El Estado está en falta, otorga subsidios a las empresas de trenes, subtes y colectivos, pero no controla.

Emiliano Cosenza dice:
¿La estatización es un camino posible para mejorar el transporte?

Candelaria Schamun dice:
Sería glorioso.

Candelaria Schamun dice:
Hace unas semanas estuve en Chile y viajé en un tren de alta velocidad del Estado…. Era increíble el servicio. Se pueden hacer cosas buenas, pero sí o sí debe que haber control de Estado; las empresas tienen como fin lucrar y si no hay control es un disparate.

El servicio y los pasajeros:

Candelaria Schamun dice:
En el blog recibí un montón de quejas por el pésimo servicio de subtes y colectivos. Pero también creo que debemos cambiar la actitud como pasajeros y cuidarnos más entre nosotros.

Emiliano Cosenza dice:
¿En qué sentido?

Candelaria Schamun dice:
Me refiero a cuidar los vagones, no ensuciar las estaciones, no romper los asientos… ser respetuosos. Como usuaria lo veo frecuentemente. Por ejemplo, cuando el subte para en la estación, entran los que están sobre el andén y nunca dejan bajar primero a los que están sobre el vagón.

Candelaria Schamun dice:
Si hay un viejo parado, todos se hacen los boludos… es un tema de educación.

Emiliano Cosenza dice:
Más allá de todo, ¿cuál es tu medio de transporte preferido?

Candelaria Schamun dice:
Sin dudas, el subte.

Sobre el blog Viajé como el orto:

Candelaria Schamun dice:
Arranqué con el blog porque necesitaba hacer algo más que quejarme arriba del vagón.

Emiliano Cosenza dice:
¿Por qué elegiste un blog como soporte?

Candelaria Schamun dice:
Me salió… lo hice sin tener la más mínima idea de cómo se hacía ni qué era.

Candelaria Schamun dice:
Luego empecé con investigaciones o informes. Traté de ver más allá del medio de transporte, me pregunté qué había detrás de todo eso. Me informé mucho con los trabajadores del subte… sin ellos el blog no sería nada; encontré grandes personas.

Emiliano Cosenza dice:
¿Cuáles fueron los mayores logros del blog?

Candelaria Schamun dice:
El reconocimiento y participación de la gente. Se engancharon mucho, algunos le pedían la cámara a un vecino y me mandaban fotos. Fue muy lindo eso.

Candelaria Schamun dice:
Y logró que Metrovías cargara los matafuegos y colocara mangueras para incendio en estaciones que no las tenían.

Emiliano Cosenza dice:
¿Y a nivel personal?, ¿cuáles fueron los logros?

Candelaria Schamun dice
Fue una experiencia fantástica. Gracias al blog tuve un lugar en el diario Crítica de la Argentina, que me apasiona.




Calidad de vida en el transporte


Parece mentira. Pero con los años, viajar en Buenos Aires lleva más tiempo, más vida. ¿Cómo se vive el transporte?


Las 135 líneas de colectivos de Buenos Aires:

  • Recorren alrededor de 723 millones de kilómetros. Es decir, más que la distancia entre la Tierra y Júpiter.

  • Transportan cerca de 1600 millones de personas al año.

¿Cuántas horas pasan los porteños y los bonaerenses arriba del transporte público?

A partir de un estudio realizado en 2008 por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, un programa de la Universidad Católica Argentina (UCA), Fernanda Nicolini escribió en Crítica de la Argentina:

  • Los bonaerenses emplean 400 horas por año en ir y volver de sus trabajos.

  • Los porteños son un poco más afortunados: pierden 264 horas anuales arriba del transporte público.

Demasiado tiempo invertido para tan poca calidad de viaje. ¿Cómo les resulta a los porteños viajar todos los días en Buenos Aires?

Hasta hoy, sólo 1 de 93 porteños usuarios de Facebook dijo que viajar le resulta agradable:





Al 41,94% le resulta agotador, es decir, parecen tener la misma sensación que el personaje del cuento de Cortázar: “Cansa más el viaje que el empleo”. No es menor que casi un 24% asegure que viajar es estresante. Esto es nuevo, en el sentido en que hace 58 años, Cortázar no hubiera puesto la palabra “estrés” en boca de ningún personaje.

En su nota, Fernanda Nicolini cita a 2 especialistas que pretenden explicar cómo viven los viajes los porteños.

Agustín Salvia, director del departamento de la universidad que realizó el estudio, asegura:

“Es obvio que lo que se tarda en viajar no suele ser una inversión en capital humano ni una oportunidad para disfrutar del ocio: la gente lo vive como un padecimiento, un tiempo muerto o un momento de reposo estresante en el que, en definitiva, se está perdiendo plata.”

María Elena Brenla, especialista en psicología de tránsito, afirma:

“Viajar implica un desgaste físico y psicológico. Si una persona se levanta a las cinco de la mañana para ir a trabajar, ya llega cansada a su puesto. Pero según los estudios, lo que más estresa a las personas es tener que usar varios medios de transporte para llegar: es el drama de la mayoría de los que viven fuera de capital”

La nota completa de Fernanda Nicolini en Crítica Digital.


¿Qué dicen los pasajeros de Buenos Aires en este momento? ¡En vivo!




Cero evolución

Pasó más de medio siglo de la sensación que Cortázar dejó registrada en boca de un personaje.

La tecnología avanzó, los medios de transporte se ampliaron y modernizaron. Las empresas privadas se quedaron con todo el negocio y el Estado se dedicó a evitar sus supuestas pérdidas con subsidios y falta de control.

En ningún momento pensaron en la calidad del servicio y la experiencia de los pasajeros. ¿Cuántos años harán falta para mejorar definitivamente el transporte? La pregunta no tiene respuesta. Lo cierto es que así viajamos los porteños, como en 1951, como si no hubiéramos aprendido nada.